Plumbago auriculata | Características, Cultivo y Usos

Es conocida por muchos nombres, entre los más comunes son jazmín del cielo, jazmín azul o azulina, es una planta arbustiva, perenne y trepadora, con tallos leñosos, muy reconocida por ser permanentemente comercializada, y por estar presente en los jardines y macetas de viviendas por su exuberante floración, aunque sus ejemplares son pequeñas, azuladas y blancas.

Es de edad prolongada a longeva, pues puede vivir entre los 30 y los 100 años. Presenta un rápido crecimiento.

Sus largas ramas son sarmentosas o colgantes, envueltas de numerosas y pequeñas flores azul cielo o celeste, reunidas en vistosas capullos o espigas de forma hemisférica.

Sus hojas son cerradas o enteras y espatuladas, de color verde claro, pueden medir entre 5 y 6 cm,  recubiertas por la parte inferior de escamas blancas, al igual que los tallos. Tiende a crecer entre 3 y 6 metros de altura.

Hábitat y distribución

Aunque es originaria de Sudáfrica se le considera en la actualidad una planta universal, cosmopolita, la cual ha sido adoptada por muchos países, sobre todo aquellos en los que las altas temperaturas suelen ser consecuentes o permanentes, pues es su mejor condición para sobrevivir por más años.

Cultivo del Plumbago auriculata

La polinización suele llevarse a cabo por mariposas, abejas y pequeños escarabajos. La dispersión se lleva a cabo por anemocoria, es decir, por la propagación del viento y facilitada por las brácteas y bractéolas desarrolladas en el fruto.

Al practicársele una poda de formación, puede crecer igual que lo hace una parra, consiguiéndose que trepe por unos soportes o tutores, o simplemente fijando sus ramas a paredes, muros, cornisas, etc. También es posible utilizar estacas de raíz y dividir plantas viejas.  Se desarrolla con mejores resultados en suelos con buen drenaje, livianos y de tipo arenoso.

Debe regarse abundantemente en verano y más ligeramente en invierno. Cuando logra adaptarse en su sitio de desarrollo, tiene el recurso de sobrevivir con escasa agua, haciéndose tolerante a la sequía. Hay que esperar a que la tierra esté totalmente seca, para renovar los riegos, pues se pueden inundar sus raíces y causarle enfermedades.

El abonado en maceta es recomendable realizarlo cada 10 días con un fertilizante líquido.
Las hojas son vulnerables a tornarse amarillentas por la falta de magnesio, aspecto que se puede pero se puede superar  utilizando para ello sulfato de magnesio. Si es carencia de hierro, se aporta quelatos de hierro.

Es recomendable ofrecerle la presencia de un tutor para brindarle un mejor control, ya que la planta puede crecer de manera desorganizada, pues sus tallos así lo hacen.

Las semillas sembradas a fines del invierno germinan con facilidad.  Su multiplicación también puede lograrse  por esquejes de 8 a 10 cm.   La época de siembra más indicada es invierno y primavera. Germina de 7 a 10 días en un promedio de temperatura de 22 a 23º C.

Condiciones ambientales

Su vida está comprometida si se enfrenta a temperaturas por debajo de los 0ºC, requiere del fulgor  constante del sol, aunque si el clima es de excesiva insolación, es recomendable permitirle la absorción de luz de forma indirecta, ya que beneficia su floración. Esta especie promedia su existencia en altitudes que comprenden los 0 a 500 metros sobre el nivel del mar.

Tiene preferencia por las altas temperaturas del verano. Está demostrado que aguanta bien los climas templados y marinos. Tolera períodos cortos de sequedad, sin embargo, requiere suficiente agua cuando se consiga en zonas de altas temperaturas.

Sus meses de floración van de julio a diciembre, aun cuando puede permanecer así durante todo el año, siempre que el clima sea lo suficientemente cálido, excepto en los meses más fríos del invierno. Si su lugar de crecimiento es en semisombra, su floración puede ser deficiente.

Es sumamente vulnerable ante temperaturas inferiores a los -5º C.   En invierno hay que garantizarle protección y seguridad, principalmente si se encuentra en zonas muy álgidas.

Sus brotes pueden volverse negros si es afectada por fuertes heladas, aspecto que se ve superado cuando llega la calidez del verano.

Usos del Plumbago auriculata

Se usa en grupos por su copioso follaje, como cubresuelo, también como trepadora en pérgolas, para cubrir y decorar muros, paredes, terrazas, glorietas  o columnas por lo atractivo y colorido de sus grandes y abundantes racimos de flores celestes o blancas.

Amenazas

El agua que se utiliza en su riego debe ser controlado, pues ni poca ni en exceso le cae bien, ya que puede afectar a la planta, sobre todo en sus hojas, las cuales se marchitan y cuelgan.

Son fuertemente atacadas por pulgones, ácaros y orugas de mariposas o polillas, los cuales succionan la savia de la planta, por lo  que es necesario fumigar preventivamente pues estos enemigos ocasionan que se marchite y no prospere su vistosidad y colorido.

Las heladas o fríos extremos pueden causar que la planta se seque rápidamente, en este caso, debe eliminarse las partes afectadas y cuidar las sanas. Un terreno desprovisto de buenos nutrientes ocasionará la no floración del arbusto.

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