Jazmín | Cultivo, características, habitat y amenazas – ArregloFloral

La flor de Jazmín es sinónimo de perfección, se le reconoce como  la “Reina de las Flores” su nombre científico Jasminum Polyanthum, proviene del árabe hispánico Yasamin, que significa “Regalo de Dios”.

De belleza y aroma único, este brote de la naturaleza pertenece al tipo de las trepadoras,  se puede observar con mayor presencia en los climas calientes. Requiere de exposiciones largas y diarias de luz natural la cual le permite florecer.

Características del Jazmín

Existen un número cercano a los doscientos tipos de especies, siendo  la más frecuente la  de flores blancas, entregarlas en obsequio significa amabilidad y agradecimiento.

Definitivamente es una flor muy poderosa y reconocible por su perfume, el cual trae al presente el respeto y costumbres de los antiguos habitantes del Himalaya de China.

Por supuesto que su atractivo hace que se observen principalmente como elementos decorativos en reuniones especiales, manteniendo la popularidad los jazmines  blancos por encima de las demás tonalidades. Se acopla perfectamente en los centros mesa, siendo apreciada por los floristas y amas de casa para celebrar cualquier festividad.

Estas flores bisexuales son de forma acampanada, en su mayoría de color blanco, amarillas o rosadas. Durante su florecimiento conforman ramilletes de menor tamaño acompañados por ramas entre  4  a  9 hojas verdes.   Pueden llegar a tener una altura  aproximada de  10 metros, en consecuencia requiere de mantenimiento frecuente.

Hábitat

Los jazmines para que florezcan de manera saludable, deben mantenerse en temperaturas entre 13 a 25 grados, que es el clima perfecto  para que brillen en su mejor magnificencia.

La plantación de jazmines es bastante productiva, por lo que se puede expandir en cualquier suelo, preferiblemente con la aplicación de fertilizantes a fin de obtener una planta fuerte y vigorosa. Lo que no puede faltar es la luz, de esto dependerá que sus capullos abran.

Cultivo

Esta planta tiene la fortuna que puede crecer sin problemas en cualquier terreno, lo que hay que tener siempre en cuenta es que sus raíces se mantengan bien hidratadas y que tengan una buen  filtración.  Por ello, es necesario un adecuado riego sin llegar a exagerar.

Durante el tiempo de  verano o de  mayor  temperatura,  es conveniente regarlas cada 48 horas y en épocas de mucho frío, con una sola vez a la semana es suficiente.

Esta  planta requiere de abono durante  casi todo el año, pero en general no necesita de mayores atenciones, con tierra húmeda y buen drenaje la planta tendrá excelentes condiciones.

Cuando la planta florece hay que podarla, de esta manera se dará sin problema la nueva generación en los tallos viejos y se mantendrá el mismo brillo.  Por ser trepadora, el Jazmín puede ser una hermosa alfombra natural, tanto en pisos como en paredes.

Usos del Jasmín

Como la infinidad de flores sobre el planeta, además de ofrecer su grandeza en belleza, aromas y paisajes, tienen usos medicinales. En este aspecto, el  jazmín cuenta con propiedades sanadoras que la hacen más atractiva.

Desde siglos y por distintas comunidades, el Jazmín es una flor que se ha utilizado para aliviar inflamaciones así como problemas estomacales. También es reconocida por sus propiedades;  antisépticas y antiparasitarias.

Para las personas que sufren de los nervios, una taza de té de jazmín servirá como excelente calmante. Por su parte,  los científicos afirman  que esta planta contiene un especial sedante, por lo que es acertado su consumo para la relajación, controlar el estrés y los estados emocionales.

También las flores de Jazmín se convierten en un gran aliado para mujeres en etapa de menopausia, o los malestares propios del mes y dolores del parto. Los masajistas la prefieren usar   sus fragancias durante las sesiones, en aceite o en aromaterapia.

Como un mágico paquete saludable, el jazmín no debería faltar en ningún hogar, pues no solo es un excelente elemento decorativo, sino como uso medicinal se pierde de vista sus beneficios, que van desde: tratamiento de infecciones bucales, para calmar la tos, librar las vías respiratorias  hasta control de la fiebre y náuseas.

Esta planta es idónea para infusiones que actúan para frenar el surgimiento de algún tipo de cáncer. Otro aporte importante de su uso, es el de ahuyentar a los mosquitos. Por otro lado, las infusiones realizadas con la flor resultan un gran remedio para el tratamiento de las afecciones oculares, afianzado su efecto calmante y antiséptico.

Otras de sus interesantes propiedades medicinales, es el  valor afrodisíaco que tiene sobre  las mujeres, también actuando contra parásitos intestinales, vigorizando el hígado, y su dulce sabor en bebidas calientes.

Se le conoce al Jazmín como el rey de los aceites. A su exquisito olor se le reconoce acciones seductoras sobre los hombres, por ello, en la India las mujeres suelen colocarse estas flores sobre su cabello para atraer a sus parejas.

Amenazas

Por su increíble aroma atrae insectos, sumado a las enfermedades propias en consecuencia de la humedad que requiere, ante esto, hay que revisarla continuamente para en caso de contaminación, aplicarle los químicos necesarios.

 

 

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