Chalota | Características, Cultivo y Usos

Su  nombre científico es Allium ascalonicum. La chalota  es un bulbo de tamaño pequeño a medio, de apariencia similar a la cebolla, aunque su sabor es más suave, más fino y más aromático. También guarda cierta relación con el puerro y el cebollino.  Su sabor es menos intenso que el ajo. Es muy distinguido en la cocina francesa.

Es una especie perenne, aunque se cultiva como planta anual. Su procedencia data de tiempos muy ancestrales. También es conocida con los nombres de ascalonia, echalote, chalote o escaloña. El bulbo es su parte comestible y es muy parecido a una cebolla roja pequeña o un ajo grande y grueso. Sus hojas y flores son más pequeñas que las de la cebolla.

Los bulbos se dividen creando conjuntos o racimos de bulbos pequeños. No siempre forma flores y semillas. Las semillas son infértiles como la cebolla. Su aspecto es de color verde /violeta, cubierta de color rojizo.

La diferencia más notoria con las cebollas es que en esta última, cada planta cuenta con un solo bulbo (cabeza de la cebolla), mientras que en la chalota, se producen diversos bulbos más pequeños como dientes (similar a los ajos).

Hábitat y distribución de la Chalota

Es una verdura originaria de Asia Menor y Asia Central. Su nombre guarda relación con Ascalon, antigua ciudad de Palestina, donde se le habría cultivado exhaustivamente y sería allí su punto de partida hacia Europa, tanto a países mediterráneos como nórdicos.

Su cultivo y comercialización se ha extendido a casi todo el mundo, donde se le consigue en las huertas caseras de muchos países, a pesar de tener un cultivo inferior que la cebolla común.

Cultivo

Su cultivo es tan fácil y sencillo como el de la cebolla y a su vez es mucho más productivo. En la zona donde se pueda cultivar debe tener abundancia orgánica en su suelo el cual para mayor provecho debe ser neutro y no debe haber sido abonado con estiércol, ya que la producción en exceso de nitrógeno daña las chalotas.

Esta  planta necesita una con buena exposición al sol y suelos bien drenados. Hay dos grandes divisiones de chalotas, blancas y rojas. Las primeras son más aromáticas pero más delicadas en su conservación que las rojas.

Se deben plantar los bulbos en posición vertical, con las raíces hacia abajo. A partir del mes de haberlas sembrado iniciará el brote de los tallos y posteriormente emergerán más bulbos alrededor.

Debe evitarse a toda costa el encharcamiento del terreno, por lo que bastará regarles de dos a tres veces por semana y sobre todo en caso de sequía prolongada.

Su multiplicación se registra por bulbos especialmente durante el invierno. La cosecha se lleva a cabo en verano y deben dejarse de unos cuatro a cinco días al sol para que se sequen bien. Una vez secas pueden aguantar durante seis meses o más, siempre que se conserven en un lugar seco y fresco.

Amerita abonos ricos en potasio y fósforo que se le pueden suministrar incorporando al suelo ceniza o combustión de troncos y madera.

Cuando las puntas de las hojas empiezan a verse amarillas, será el momento indicado de retorcer o estrangular los tallos para que los bulbos engrosen. Transcurridos luego unos 15 o 20 días se procede a recolectarla.  Habitualmente es necesario quitarle toda la hierba que crezca alrededor del cultivo.

Condiciones ambientales

Es una ventaja que esta planta sea irradiada vegetativamente para una mejor la producción de bulbos sobre todo en zonas de altas temperaturas; entre tanto,  el proceso en las zonas frías o templadas  es más expedito y, en las zonas cálidas, estas las plantas y sus bulbo resisten con mayor fuerza los daños de enfermedades e insectos que las plántulas de semilla.

Usos de la Chalota

Diversas propiedades se le atribuyen a la chalota. Es estomacal, nutritiva, digestiva y diurética. Sin embargo, el mayor uso se le da en la cocina. Cuando se les cocina o asa no se deben dorar, pues el sabor se torna amargo, la mejor forma de cocerlos es a fuego lento.

Se consume por igual como el ajo o la cebolla, de hecho, su sabor se sitúa entre estas dos verduras. Puede cocerse, trocearse o freírse. Es reconocido que su sabor es más fino que la cebolla, por lo que figura en las recetas más sofisticadas y elegantes de la cocina francesa.

Constituye un excelente condimento para diversas sopas, salsas y otros platos, puede consumirse cruda, en ensalada fría o bien cocida. Se usa también para aromatizar vinos blancos y vinagres de vino tinto.

Sus cualidades sápidas o para dar sazón resultan en acompañantes ideales para las carnes y pescados.

Amenazas

Le afectan y atacan por igual las mismas plagas y enfermedades que la cebolla: escarabajo, polilla y mosca de la cebolla, así como los trips (insectos cuyas larvas se introducen en las capas) y diversos nematodos.

Las enfermedades más comunes son: mildiu (enfermedad ocasionada por diversos hongos, como el Plasmopara vitícola o el peronospora destructor o schleideni), los hongos (Botrytis squamosa y Sclerotinia), carbón de la cebolla (Tuburcinia cepulae), roya (puccinia sp.), el tizón (Urocystis cepulae), la alternaria (alternaria porri) y abigarrado de la cebolla (virus transmitido por diversas especies de áfidos).

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